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Noticias Amor y Rabia

En contra del paradigma identitario

Published on: lunes, 9 de octubre de 2017 // ,
 

 En esta era de globalización, la meta adecuada de investigación para la antropología no puede ser otra que el sistema mundial. En cambio, la dispersión etnológica de los estudios de identidades se ha convertido en un obstáculo enorme para entender mínimamente lo que está pasando en nuestro mundo. Ese método resulta tan inadecuado como mirar al horizonte con un microscopio: sólo se verán los microbios que haya pegados a la lente, mientras el verdadero objeto permanece absolutamente borroso.


Lo que llaman identidad (cultural, étnica, nacional) no pertenece realmente al plano de los hechos, sino al de la ideología. En los últimos decenios, esta ideología ha llegado a constituirse en paradigma de buena parte del pensamiento antropológico: el paradigma identitario. A mi juicio, tal ideología resulta perniciosa para la sociedad y para la humanidad. Resulta también perjudicial para la investigación en antropología.

Lo primero es señalar que, cuando la caracterización de una colectividad se designa como «identidad», se está implicando el desconocimiento o la negación de la diversidad interna a esa colectividad. Este enfoque supone, en el fondo, cierta idea de determinismo social, tendente a la imposición de un estereotipo esencialista sobre los individuos concretos: una visión del mundo arcaica, o al menos premoderna. Propende hacia una cosificación sustancialista de la vida social, a partir de la cual se devalúa el papel de los acontecimientos cambiantes y el devenir histórico, como tratando, en último término, de suprimir a toda costa el tiempo.

En el plano práctico, la visión identitaria favorece siempre una ética y una política de signo reaccionario. Pues se opone a la crítica racional, en la medida en que postula o exige a la gente una profesión de fe en un «ser colectivo» hipostasiado e incuestionable. Dicho hiperbólicamente, la identidad impone la obligación de vestirse el burka. Toda identidad sociocultural esencializada, sea étnica, nacional, o sexual, recluye a sus seguidores en una cárcel ontológica. Porque los postulados de la adhesión identitaria reclaman la anulación de la propia libertad personal, así como la exclusión —y hasta la aniquilación— de quienes no la compartan.

Los «marcadores de identidad» consagrados se instrumentalizan como divisa imborrable del colectivo, como la marca de fuego en las reses. Y no faltan nunca los que asumen la función de ganaderos: se erigen en representantes de la entidad ideal sacralizada, arrogándose el derecho de cargar las espaldas de la gente con el peso de un legado que se vuelve forzoso. Se convierten en vigilantes de la obligada pertenencia y reprimen duramente la normal heterogeneidad presente en toda sociedad. Este tipo de prácticas conminatorias se enmascaran bajo el lema propagandístico del «respeto a la diversidad» (colectiva, respecto a los de fuera), que en realidad sirve de excusa y coartada para perseguir la diversidad interna y extender una homogeneidad ortodoxa.

Frente a esta deriva de la confesionalidad identitaria, que pone de manifiesto hasta qué punto se oponen entre sí la identidad y la libertad, hay que subrayar que lo más importante debe ser el respeto a la libertad, a las decisiones libres de cada uno para configurar su modo de pensar, vivir y expresarse. Porque lo que denominan identidad cultural, manipulada políticamente, opera como un sistema de constricciones cuasi religiosas, destinadas a reprimir, y hasta suprimir, las libertades y derechos individuales. Lo peor de la mentalidad identitaria es que aspira a suplantar el razonamiento libre de los individuos, sustituyéndolo por una dogmática que mandan interiorizar como verdad, como ideal sagrado, ante el que todo disidente está de antemano condenado.

Desde el punto de vista teórico y epistemológico, no es de extrañar que el paradigma identitario derive de la peor filosofía de los siglos XIX y XX; una veta que atraviesa desde el romanticismo hasta la posmodernidad. Se sustenta en el discurso de tipo particularista y diferencialista, que exalta por principio cualquier rasgo empírico diferenciador, elevándolo arbitrariamente al rango de clave del propio ser y de la propia singularidad, hasta el punto de producir un ocultamiento de lo que hay en común y de la identidad humana compartida. El mecanismo de fondo se repite una y otra vez, como un esquema mental sectario, subyacente en múltiples variantes, entre las que debemos incluir planteamientos que han recibido nombres como multiculturalismo, nacionalismo, indigenisno, integrismo.

El multiculturalismo —o comunitarismo— defiende una compartimentación de las culturas extremadamente etnocéntrica, que lleva consigo la negación militante del humanismo y el rechazo de la posibilidad misma de constituir una comunidad humana a escala de toda la humanidad.

El nacionalismo, en las sociedades pluralistas modernas, se apoya en principios incompatibles con la democracia, en la medida en que se funda en el privilegio otorgado a unos rasgos poblacionales, lingüísticos, religiosos, etc., que implican la destrucción de la igualdad entre los ciudadanos.

El indigenismo, que surge claramente impregnado con todos los prejuicios del antiguo racismo, lleva a cabo una burda inversión de valores en lo que respecta a la jerarquía de superioridad e inferioridad entre lo ancestral y lo moderno, con la pretensión ilusoria de poner la historia marcha atrás.

El integrismo, cuya característica central es la fusión entre política y religión, se basa en la sacralización del poder, en sentido teocrático o totalitario, generalmente reactualizando una interpretación fundamentalista de la tradición, desde la que promueve la guerra santa contra la modernidad laica.

Esta clase de tendencias patológicas son las que fomentan el auge del enfoque identitario en la antropología social y en la teoría antropológica. Y viceversa, el pensamiento de la identidad viene en auxilio ideológico de esas tendencias. De modo que el identitarismo ha convertido los textos antropológicos en narraciones inconexas y descripciones particularistas, en detrimento de los análisis sistémicos y evolutivos de alcance científico y altura intelectual. Por esa vía, se desemboca en una panorámica de las culturas en la que éstas parecen constituir un inventario de cofradías o agrupaciones totémicas, acerca de las cuales se coleccionan historietas edificantes y banderitas. Lamentablemente, la jerga de la identidad ha acabado con la antropología como teoría general de la humanidad, y ya sólo quedan «etnologías» y «etnografías» dispersas, en un sentido peyorativo.

Ante este panorama, me parece más necesario que nunca recordar, siquiera esquemáticamente, algunos de los sólidos fundamentos que deben sustentar la teorización antropológica, conforme a un paradigma complejo, que permita ir superando la ideología del particularismo identitario.

Tengamos en cuenta, en todo momento, la distinción e interrelación entre tres niveles:
1) La especie humana se entiende por referencia a la evolución biológica.
2) Las sociedades humanas se forman en procesos históricos; tienen historia (no esencia).
3) Los individuos desarrollamos una biografía.

En lo que respecta a la estructura fundante y generativa:
1) El genoma humano es común a todas las poblaciones de la especie.
2) La cultura humana constituye un patrón universal, presente en todas las sociedades.
3) La mente humana es básicamente la misma en todos los individuos.

Desde el punto de vista de la transformación y la emergencia que explica la diversidad:
1) El genoma produce todas las variaciones poblacionales e individuales, que le pertenecen.
2) La cultura humana genera todos los códigos, mensajes y objetivaciones socioculturales.
3) Los individuos humanos desarrollan sus proyectos en interacción.

Se da una autonomía relativa de cada nivel emergente: La cultura no se encuentra preinscrita en el genoma (aunque éste la hace posible). La libertad individual no surge automáticamente de la cultura establecida (aunque ésta proporcione los medios que posibilitan su ejercicio).

La identidad en sentido estricto no sólo es falsa sino imposible: En la vida social, cuando alguien invoca la «ley natural» como norma de comportamiento, se engaña o miente, porque no hay determinismo biológico. Cuando alguien invoca la «identidad cultural», como apologista de una configuración social idealizada que debe mantenerse o recuperarse, oculta la dinámica propia de la realidad social. Todo lo que somos existe en el acontecer del tiempo y, por tanto, no puede clausurarse como definitivo. El tiempo es real y creativo. Y toda innovación creativa rompe necesariamente con el principio de identidad.

En efecto, pensemos que, si se hubiera preservado la identidad biológica de los primeros homínidos, aún seríamos australopitecos. Si se hubiera preservado la identidad cultural originaria, aún estaríamos en las cavernas del Paleolítico. Si uno preservara su primera identidad personal, nunca pasaría de la edad infantil.

Por consiguiente, debemos andar muy precavidos frente a los riesgos que conlleva esa fantasía que se designa como «identidad», esa idea tras la cual lo que con frecuencia se esconde no es otra cosa que costumbrismo, pintoresquismo, folclorismo, tradicionalismo, esencialismo que escamotea la realidad del tiempo histórico, de la estructura social cambiante, de la libertad individual.

En esta era de globalización, la meta adecuada de investigación para la antropología no puede ser otra que el sistema mundial. En cambio, la dispersión etnológica de los estudios de identidades se ha convertido en un obstáculo enorme para entender mínimamente lo que está pasando en nuestro mundo. Ese método resulta tan inadecuado como mirar al horizonte con un microscopio: sólo se verán los microbios que haya pegados a la lente, mientras el verdadero objeto permanece absolutamente borroso.

Comunicado del colectivo Amor y Rabia ante el conflicto actual

Published on: martes, 3 de octubre de 2017 // , ,

1) Denunciamos sin matices la brutal intervención policial ordenada por el Gobierno central —con el apoyo de PSOE y Ciudadanos— y que sólo sirve a los intereses electoralistas del PP y de JxSí.
2) Rechazamos por completo apoyar un «Procés» puesto en marcha y dirigido por una casta política tan corrupta y represora como la gobernante desde Madrid y los partidos que les apoyan.
3) Recordamos como parte del Movimiento Libertario que el objetivo del anarquismo es un mundo sin clases ni fronteras, basado en la democracia directa y la igualdad.
Lo que está pasando en Cataluña es justo lo contrario: interclasismo y apoyo a un Govern neoliberal que está instrumentalizando el descontento social para sus intereses en nombre de un falso bien común, así como a la creación de un nuevo Estado en manos de los que en su día apoyaron el llamado Régimen del 78. El fin de la globalización neoliberal está dando paso a un proteccionismo de cariz identitario.
Desde AMOR Y RABIA vemos como algo fundamental combatir el capitalismo y concentrar nuestras fuerzas en combatir la sociedad de clases, centrando nuestras actividades en la cuestión social en lugar de la «cuestión nacional», que nos convierte en peones de las luchas internas de las diferentes oligarquías. 

«Cambiar de amos no es lo mismo que emanciparse de ellos»
JOAN PEIRÓ

"Camino a ninguna parte", por Rabioso

Published on: domingo, 1 de octubre de 2017 // , , ,
El 'Procés', impulsado desde el Govern desde el 15-M, ha generado una escalada nacionalista/identitaria en Cataluña que ha llegado a su apogeo con la convocatoria del "referéndum" del 1-O. El contenido social del 'referendum' brilla por su ausencia, ya que el objetivo es la creación de un nuevo estado, y mientras se presenta como una lucha por la democracia, para llevarlo a cabo se han puesto en marcha mecanismos de un autoritarismo extremo que son ignorados por quienes lo apoyan desde la izquierda: se empezó negandose el debate abierto acusándose de facha y españolista a quién no esté de acuerdo con la "independencia", luego se ha pasado a convertir en cotidiano el atacar locales de partidos políticos de la oposición, se ha generalizado el acoso y las amenazas a la disidencia frente al pensamiento único independentista, y finalmente se ha llegado al punto de que los ultranacionalistas de Omnium llamen por teléfono de manera individual a la ciudadanía para exigir que participen en el 'referendum', y llamar facha a quién se niege.
Pese a los cantos de sirena de quienes aseguran que hay que apoyar el 'Procés' y la celebración de un referéndum como vía para acabar con el R78, la realidad es tozuda. Mientras el contenido nacionalista es evidente, cuando se pregunta por la configuración social de la "república catalana", los responsables de los mayores recortes sociales de todo el país dan una respuesta que es muy española: "mañana". Mañana, tras la independencia, los pensionistas cobrarán más, mañana tendremos una  sanidad pública mejor, mañana eliminaremos los privilegios del clero y los colegios concertados, mañana se pararán los recortes neoliberales, o incluso se atreven a decir que Cataluña será mañana siete veces más rica que ahora. Eso sí, todo mañana pero sin concretar nada. A la hora de la verdad, lo único para lo que está valiendo el Procés es como movilización permanente que haga posible que la "cuestión nacional" ocupe todo el espacio de discusión y sea siempre más importante que la cuestión social en la región más afectada por los recortes de toda España. 
Esta supuesta "revolución" está dirigida desde el poder, ya que sin el apoyo del 'Govern' habría sido rápidamente combatida por el pdoer como ocurre siempre con una verdadera protesta. Basta recordar la salvaje represión del movimiento de los indignados del 15-M, cuando los Mossos no tuvieron el menor inconveniente en aplastar junto a la policía nacional un movimiento de protesta genuinamente democrático. ¿Qué ha cambiado desde entonces? ¿Qué objetivo tiene la casta política catalana en favorecer este movimiento de masas, que por su comportamiento amenazante ante cualquier disidencia y el apoyo de la oligarquía es un ejemplo perfecto de un Maidán? ¿Que esperan conseguir la oligarquía catalana y la mafia del 3%? 

1) EL DERECHO A LA AUTODETERMINACION, MITO Y REALIDAD

El principal logro del "Procés" ha sido convertir el "derecho de autodeterminación" en parte de las reivindicaciones de la izquierda, hasta el punto de que la propia CNT (desde el Comité regional de Catalunya-Baleares hasta el Comité Confederal) han emitido sendos comunicados en este sentido. Tan lamentable es este abandono inesperado del federalismo como la aceptación de un concepto básico del nacionalismo sin reflexionar sobre sus consecuencias. Para empezar, el "derecho de autodeterminación" no consiste en este caso a liberar a una población de una explotación colonial por una potencia extranjera, que es lo único que permiría conciliar ver de manera unificada a la población de un territorio con la perspectiva anarcosindicalista de la lucha de clases. Al contrario, Cataluña es la región más rica de España, y el resto del país es su mayor mercado; basta mirar la estructura económica española y los consejos de administración de las empresas para comprobar que la oligarquía catalana (y la vasca) son parte integrante e importante de la oligarquía española.
Al carecer del componente colonial, hablar de una "autodeterminación" catalana se convierte en una mera reivindicación nacionalista, y por tanto, interclasista: el explotado y el explotador pasan de repente a tener intereses comunes. La base argumental del derecho a la autodeterminación (que se camufla como derecho a decidir) es una abstracción llamada "nación", cuyos imaginarios intereses se ponen por delante de los individuales. El individuo o la organización basada en la libre voluntad siguiendo el modelo federal es rechazada de plano: como ha reconocido el independentista catalán Joan Tardà (ERC), jamás permitirán que Tarragona deje de formar parte de Cataluña. Al mismo tiempo que se coarta de este modo la capacidad de decisión popular, se usa como argumento la defensa de Cataluña para justificar una alianza entre la casta política neoliberal que gobierna Cataluña desde hace cuatro décadas y las víctimas de sus corruptelas. Ni desde la CNT ni desde el resto de la izquierda se ha dado un argumento válido o minimamente aceptable que justifique por qué hay que apoyar semejante alianza contra natura con las élites nacionalistas que ayudaron a implantar el R78 y han puesto en marcha una brutal reestructuración neoliberal.

2) ¿ES UN REFERENDUM UNA SOLUCION?  

Mientras que la idea de apoyar a la casta catalana provoca nauseas y rechazo entre la izquierda. la idea de llevar a cabo un referendum sobre la independencia de Cataluña está muy extendida. Por desgracia no ha habido una reflexión profunda de las posibles consecuencias. Aparentemente y desde un punto de vista teórico parece aceptable y muy democrático el llevar a cabo un referéndum cuyo objetivo sea definir la separación de Cataluña y España. Pero esta reivindicación, de carácter claramente nacionalista, no solucionaría nada; al contrario, como evidencian las consecuencias políticas de un referendum pactado: 
- en el caso de un fracaso, todo seguiría igual, porque los nacionalistas no pararían de pedir la celebración de un nuevo referendum hasta que lograsen obtener el resultado que desean, como ocurre en Escocia o Quebeq. El nacionalismo seguiría con su discurso de movilización intacto, y la cuestión nacional seguiría impidiendo que la cuestión social sea el centro de discusión de la sociedad.  
- en el caso de un triunfo, porque de manera automática daría lugar a dos nuevas reivindicaciones de corte nacionalista de dificil solución. En los países bálticos, que los nacionalistas catalanes siempre presentan como ejemplo de una separación, la minoría rusa ha perdido incluso el derecho al voto tras la independencia, y el sentimiento antiruso se sigue utilizando para lograr la adhesión de la población a los intereses de la oligarquía. En Cataluña surgiría una minoría etnica, la población que se considera española, que desde el minuto cero de ese nuevo estado pasaría a ser considerada como minoría oprimida por la negativa del nuevo estado catalán a aceptar la puesta en marcha de una educación bilingüe (los nacionalistas catalanes dicen que el bilingüismo es un producto franquista, nada menos). Y fuera de Cataluña se impulsaría el pancatalanismo -los 'Països Catalans'- en los territorios del nuevo -y reducido- estado español, tanto por motivos ideológicos como para tener un instrumento de presión hacia el estado español durante las negociaciones para la separación. 
Pero además hay que tener en cuenta que para llevar a cabo un referendum que tenga validez -es decir, que pueda reconocerse como democrático) debería tener lugar en un clima de debate que, hoy por hoy, no se da en Cataluña. Y no se dá poque no conviene a los independentistas, que saben que la mayoría de la población simpatiza con las ideas nacionalistas pero no con todas, y está en contra de la independencia. Como se ha podido ver en el camino al "referéndum" del 1-O, para el independentismo lo importante es obtener el resultado deseado y no les importa quitarse la máscara de demócratas para conseguirlo. El acoso hacia quienes no comulgan con el pensamiento único independentista y el “procés” es brutal, y no sólo lo está notando el PSC. A comienzos de 2016, cuando la CUP tenía que decidir si apoyaba o no a la ex-CiU para que siguiera en el poder o, en caso contrario, se convocasen elecciones, el mobbing anti-CUP fue gigantesco (#pressingcup). Y eso que era uno de los suyos, un partido con un perfil claramente independentista.
A este comportamiento abiertamente autoritario y militante contra la disidencia se une que ningún órgano de poder e influencia de Cataluña están en contra del “Procés”. Tras 40 años de hegemonía nacionalista al mando del gobierno catalán, el paisaje mediático es monocolor, con acoso a los medios se salen de la foto, como les pasó recientemente a El Periódico, al demostrar que los Mossos habían recibido un aviso de posible atentado en las Ramblas (cosa que se reconoció cierta más tarde), y poco después al diario abiertamente independentista ARA, por no querer arriesgarse a ser multado.  Esta situación, unida al interés del PP y de JxSÍ (la ex-CiU y ERC) de centrar el debate político en las banderas para continuar impunemente con sus recortes ha generado un ambiente completamente emocional e irracional, dónde quién no coincide con lo que dicen los independentistas es acusado de “españolista” o directamente “facha”. En estas condiciones típicas de un Maidán es imposible llevar a cabo un referéndum como el de Escocia o Quebeq, donde dominaba el respeto a la pluralidad de opiniones y el respeto mutuo.

3) EL PROCES COMO INSTRUMENTO CONTRA EL 15-M Y LA LUCHA DE CLASES 

Más allá de los problemas asociados con un hipotético referéndum, de dificil solución, se une el hecho de que quienes están detrás del desafío independentista no pretenden llevar a cabo un referéndum, sino algo muy diferente. Aunque se repita sin cesar que el “procés” se inició tras bloquear el PP en el Tribunal Constitucional un par de artículos de un nuevo estatuto de autonomía para Cataluña pactado por el PSOE de Zapatero y CiU, curiosamente las cifras de asistencia a la Diada posterior fue la habitual, a años luz de las cifras de asistencia de los últimos años. El “Procés” empezó en realidad como reacción al 15-M, que amenazó el “oasis catalán” que había creado Pujol, y que no era otra cosa que un desierto social sometido al control político de un nacionalismo que lleva en el poder más tiempo que Franco. La movilización en Cataluña en torno al 15-M y el famoso bloqueo del Parlament que obligó a la casta política a utilizar helicópteros para poder entrar en el edificio dio lugar a una reacción de temor en las élites nacionalistas. Si no reaccionaban, la “cuestión nacional” con la que siempre habían cubierto sus vergüenzas, del caso Banca Catalana al 3%, podría ser sustituida por la cuestión social. La profundización del neoliberalismo tras la crisis financiera (recortes, despidos, generalización de la precariedad laboral y dinero gratis a los culpables del desastre) eran una bomba de relojería.
La única solución era una huida hacia adelante, profundizando en la nacionalización de la política catalana para acallar las voces que amenazaban el monopolio de CiU. Para lograrlo, se reprimió brutalmente el 15-M y a continuación se creó la ANC, se apoyó financieramente a la CUP (una versión catalanista del Lerrouxismo) y se organizó la asistencia masiva a la Diada, para reconducir las movilizaciones de protesta de objetivos sociales hacia una nueva dirección identitaria. Para lograrlo se pusieron en marcha campañas como la de “España nos roba”: lo importante era quitar del punto de mira a la mafia del 3%. Como un ciclista que no puede quedarse parado para no caerse, la casta política nacionalista del 3% necesitaba crear un clima de movilización permanente para mantenerse en la poltrona y controlar Cataluña; siguiendo esta lógica, la decisión de saltarse a la torera el Estatut, ignorar al Tribunal Constitucional y cargarse las reglas del Parlament para imponer el voto inmediato de una “Ley de Transitoriedad” que les daba la inmunidad tendrían como objetivo evitar llegar a unas elecciones regionales en una situación de normalidad; después de todo, las encuestas repiten sistemáticamente desde hace mucho tiempo que en caso de llevarse a cabo elecciones las perderían.

Desde esta perspectiva, el procés busca salvaguardar los intereses de una casta política que ayudó a crear el R78 y lleva décadas en el poder en Cataluña, y sus actividades aparentemente suicidas buscan favorecer un clima de movilización permanente en su defensa. Esto, al mismo tiempo, hace imposible el clima sereno necesario para llevar a cabo un referéndum con garantías, porque va contra los intereses de quienes, hoy por hoy, controlan todos los resortes del poder en Cataluña. Pero lo cierto es que este análisis se queda en la superficie, en la cortina de humo política de JxSÍ, y no profundiza en lo que en realidad está en juego en Cataluña: la reestructuración de la estructura de poder en España.

4) CONTRA ESPAÑA ESTAMOS MEJOR

Lo que invalida el argumento central de que la lucha por la independencia es el eje de lo que está pasando en Cataluña es el silencio complaciente de la oligarquía catalana, cuyos intereses quedarían enormemente afectados en el caso de convertirse en permanente el Maidán nacionalista actual. Aún más dañina para sus intereses sería una “independencia”, ya que implicaría la pérdida inmediata del acceso a los mercados de España y de la UE, algo que tanto Madrid como Bruselas pondrían en marcha de inmediato: los unos, para tener una posición de fuerza en las negociaciones de la separación (más bien divorcio a las malas, con todo lo que implica), y los otros, para evitar que el ejemplo se extienda.
Para entender el coste económico que tendría la “independencia” basta mirar al desastroso ejemplo ucraniano de 2014, que muestra lo que pasa cuando un motor económico se separa de golpe de su mercado tradicional (Rusia) y lo fía todo a los cantos de sirena de poder entrar en la UE sin problema, sin tener en cuanta las necesarias negociaciones. En menos de 3 años, el PIB ucraniano ha caído entre el 20% y el 30% y los salarios son los más bajos de Europa; las férreas cuotas impuestas por la UE, que sólo deja entrar en su mercado una ínfima parte de los productos ucranianos a cambio de un acceso sin restricciones para las empresas europeas, han llevado a la quiebra a numerosas empresas locales, incapaces de competir con ellas. Y se haparalizado casi por completo la producción del complejo militar-industrial ucraniano heredado de la URSS al prohibirse exportar a Rusia, su primer cliente, y negarse Europa a permitir que las empresas ucranianas compitan en igualdad de condiciones con las de la UE.
La consecuencia de todo esto es una desindustrialización que está teniendo lugar a marchas forzosas. La empresa ucraniana Antonov, perla de la aviación soviética y que tiene entre sus productos el mayor avión de transporte del mundo, tan sólo fue capaz de vender un avión en 2016. Al mismo tiempo, que ve desaparecer su antaño avanzada industria, Ucrania se ha convertido en una colonia de materias primas de la UE cuyos principales productos de exportación son agrícolas (y por tanto de menor valor añadido) y cuya economía está en manos de un puñado de oligarcas que ademas disfrutan de inmunidad al estar en el parlamento. Esta situación tiene además visos de ser irreversible, ya que el estado ruso ha puesto en marcha medidas para acabar con la dependencia de productos ucranianos (especialmente en el sector de alta tecnología militar), financiando la creación de empresas que sustituyan los productos ucranianos. incluso en el hipotético caso de que Ucrania decidiese intentar restablecer las relaciones económicas con Rusia, se encontrariá con que su lugar ha sido ocupado por empresas rusas y tendría que partir de cero para abrirse un hueco en ese mercado.
Siguiendo este ejemplo, un “Catalexit” sería und desastre que destruiría la avanzada economía de la región al perder sus mercados (o al menos sus ventjas copetitivas actuales), y convertiría un parque temático (Barcelona) y otro turístico (la Costa Brava) en los motores de la economía del nuevo estado. En otras palabras, en una ironía de la historia la estructura económica catalana se convertiría en una versión reducida de Andalucía, tan despreciada por los independentistas. Y quien crea que esa situación podría revertirse olvida que nada más perder las empresas catalanas el acceso al mercado español y de la UE tras una “independencia” (o perder su competitividad por tener que pagar unas tasas prohibitivas, que tiene el mismo resultado), el hueco que dejaría sería rápidamente ocupado por la competencia del resto de España, que de inmediato se abalanzaría para ocupar el hueco dejado por las empresas catalanas, y que sin duda contaría con el apoyo del estado español, siguiendo el modelo ruso. Algo que además sería normal, ya que tras la separación la defensa de los intereses de España chocaría con los intereses de Cataluña.

5) EL PROCES EN EL CONTEXTO GLOBAL

Por tanto, si los intereses de la casta política catalana consisten en favorecer la agitación en favor de la “independencia” para mantenerse en la poltrona, y los de la oligarquía catalana son contrarios a la “independencia”, ¿qué se pretende sonseguir? La respuesta la ha dado el pasado 25 de septiembre nada menos que Joaquin Gay de Montellà, el presidente de la patronal catalana, que en una entrevista a pedido realizar un referéndum pactado en la reforma del Estatut en 2019, que incluiría “cuatro grandes concesiones del Estado: reconocimiento de identidad, pacto fiscal, más inversiones del Estado y vía libre a que Cataluña tenga representación propia en organismos internacionales y competiciones deportivas”. En resumen, un pacto fiscal que permita a Cataluña disfrutar de los privilegios de un régimen similar al vasco y navarro, que no es otra cosa que favorecer a las regiones más ricas a costa de las más pobres, impidiendo la redistribución de la riqueza para imponer un modelo neoliberal que blinda los intereses de unas regiones frente a otras. Estas ideas no son nuevas: como recordaba recientemente Julio Anguita, no es más que continuar el camino iniciado por Pujol para convertir a España en “Una confederación entre cuatro entes territoriales y políticos: Cataluña, Euskadi, Galicia y España (o sea el resto)… o, en caso contrario  la conversión de Cataluña en un Estado Libre Asociado directamente con el Estado Español”.
En resumidas cuentas, el objetivo de la oligarquía catalana consiste en recuperar el Pacto Fiscal pactado con Zapatero en 2011 (el año del 15-M, no lo olvidemos), que fue rechazado por el resto de la oligarquía española. Para romper este rechazo, protegido por la Constitución, es necesario forzar una reforma de la estructura del estado que alcance a la Carta Magna. Y es aquí donde coje sentido lo que está haciendo la aparentemente enloquecida clase política catalana: crear una situación límite, negándose a negociar, para lograr que el resto de la oligarquía ceda y acepte negociar. Creer que la situación catalana actual puede apagarse por sí sola es una entelequia, porque la oligarquía catalana se juega mucho en esta partida. Su ofensiva política mediante manifestaciones identitarias es una respuesta a la época en la que vivimos y, sobre todo, a la época a la que nos dirigimos. EEUU, la actual potencia hegemónica, ha dejado claro que la globalización neoliberal ya no defiende sus intereses, y la está sustituyendo por un proteccionismo identitario.
Poca gente entiende las enormes consecuencias que va a tener la nueva ruta de EEUU para el mundo. Siguiendo el modelo de todos los imperios anteriores en su etapa de decadencia, la estructura financiera global en la que EEUU basa su poder es cada vez más inestable y se tambalea peligrosamente; Washington ya no es capaz de sufragar los enormes costes de su aparato militar global sin llevar a cabo profundos recortes de gastos que están llevando a la ruina su infraestructura y estructura económica (su antiguo corazón industrial es llamado hoy día “cinturón del óxido”); y a los desastres de Siria, Irak y Afganistán, que se han convertido en agujeros negros que se han tragado ya billones de dolares, se suma el fracaso de Obama en imponer a sus aliados la creación de un mercado a escala global (mediante el TTIP y el TTP) para cercar y debilitar a sus principales competidores, Rusia y China. Aún peor han sido las consecuencias de intentar imponer sus intereses a sus aliados sin ofrecer nada a cambio; en Asia ha dado lugar al estrechamiento de lazos entre China y el ASEAN, los antiguos aliados de EEUU en el sudest asiático, mientras que la UE y EEUU se han sumergido en una guerra comercial, encubierta bajo Obama y pública con Trump. Las declaraciones deAngela Merkel, jefa de gobierno de Alemania, tras reunirse con Trump, hablan por sí mismas: “Los europeos tenemos que pelear por nuestro propio destino… (los tiempos en los que se podía confiar en otros) han quedado atrás, eso es algo que he experimentado en los últimos días”.
Las fatales consecuencias económicas del proteccionismo, creando bloques económicos cerrados, se vio en periodo de entreguerras; caída de las ventas, guerras comerciales que desembocaron en conflictos militares, siembra por doquier de la ideología etnicista e identitaria para evitar que la población se rebele contra el precio a pagar por defender los interese de la oligarquía, y anticomunismo generalizado. La oligarquía catalana, posiblemente la más cosmopolita de toda España debido a su proyección internacional, es consciente de que ese procso está en marcha, como demuestra el crecimiento de las ideas nacionalistas e identitarias en occidente (Trump en EEUU, Brexit en UK, AfD en Alemania, Liga Norte en Italia, Frente Nacional en Francia, Amanecer Dorado en Grecia…); y también sabe tras una década de crecimiento artificial se aproxima una profunda recesión que podría degenerar incluso en una crisis en la que los bancos centrales van a ser incapaces de reaccionar ya que han gastado la pólvora que tenían sosteniendo la bolsa y la banca.
Hoy día Cataluña no está bien posicionada para hacer frente a lo que se avecina. Su situación económica es desastrosa, ya que depende de las ayudas del estado hasta para pagar los “bonos patrióticos” de la Generalitat, y sus emisiones de deuda son calificadas de “bonos basura” en los mercados financieron internacionales. Para hacer frente a esta situación, la oligarquía catalana necesita (como la del resto de España) acumular fuerzas cuanto antes para poder aguantar las consecuencias de la próxima crisis. Si deja pasar el tiempo sin hacer nada, su situación económica empeorará y con ello su capacidad negociadora frente al resto de la oligarquía. Por ello, es ahora o nunca.
Aunque a estas alturas del partido es teóricamente difícil saber cómo se van a desarrollar los acontecimientos, la reacción del gobierno a las peticiones del presidente de la patronal el pasado día 28, pocos días después de que el presidente de la patronal catalana pusiera sobre la mesa sus peticiones, indica que la burguesía catalana podría haber ganado la partida; según Luis de Guindos, Ministro de Economía, el gobierno está dispuesto a cambiar la Constitución para ofrecer en Cataluña un concierto económico: “no hay nada escrito sobre piedra”. Dicho en otras palabras, nos dirigimos a un acuerdo entre la mafia del PPSOE y la del 3% para llevar a cabo una reforma de la Constitución y de la estructura del poder.

6) TODO VA A CAMBIAR, PARA QUE TODO SIGA IGUAL

Llegados a este punto, es necesario preguntarse que pinta Podemos participando en esta lucha de poder en el seno de la oligarquía apoyando a un sector, el catalán, que sólo busca reformar la constitución para defender su intereses y utiliza para ello un nacionalismo que ni siquiera se esfuerza, como el vasco, en aparentar ser "de izquierdas". Mientras el resto de partidos se han opuesto a aceptar el chantaje de la oligarquía catalana mediante el Procés y defienden el status quo del R78 que ayudaron a crear, Podemos, surgido como producto del 15-M, se presentó como una organización que tiene como objetivo acabar con un sistema político oxidado y corrompido tras cuatro décadas. Pero por desgracia, como siempre ocurre en la política, los propios intereses y el maquiavelismo se han acabado imponiendo en la estrategia del partido. Tras una etapa, digamos infantil, en la que Podemos era el altavoz de todo tipo de voces de protesta (muchas veces contradictorias), la estabilización del núcleo del poder en el seno del partido y la evidencia de un techo de cristal electoral que se ha reducido tras la inesperada victoria de Sánchez al frente del PSOE amenazan con convertir a Podemos en una versión moderna de IU: presente en todo el país, pero carente de la masa crítica suficiente para cambiar nada.
Para evitar caer en la insignificancia y perder votos debido a la ofensiva identitaria en Cataluña, Pablo Iglesias y Ada Colau han pasado a apoyar abiertamente (pero de manera aparentemente crítica en las formas) el Procés identitario catalán, con la esperanza de poder formar parte en las negociaciones en la reestructuración del estado. Los indicios de esta estrategia se acumulan: a ello se deben la falta de críticas al autoritarismo de la casta nacionalista catalana, el apoyo decidido de Colau a la celebración del “referendum” el 1-O a pesar de provocar tensiones en su partido y la reunión secreta de Iglesias y el portavoz de Comun Podem con Oriol Junqueras, líder de ERC, y Oriol Soler, cerebro de la estrategia del Procés, en casa de Jaume Roures, jefe del gigante mediático catalán Mediapro, dueño del diario digital Público favorable a Podemos, y que ha puesto en marcha un centro de prensa internacional al servicio del Procés. Después de todo, tras el harakiri de la ex-CiU, ERC será el partido dominante en Cataluña según todas las encuestas, por lo que será el encargado de llevar a cabo las negociaciones con Madrid en caso de reestructuración del estado.
Podemos pagará caro esta estrategia cortoplacista de luchar por estar en la foto sin tener en cuenta las consecuencias, ya que como mucho tendrá un papel marginal en las futuras conversaciones para la reforma del estado, y ninguno de los principales participantes (PP, PSOE, ERC, PNV) tendrán el menor interés de impulsar una linea contraria al neoliberalismo. El único hueso que va a caer de la mesa de negociaciones será la renta básica universal (RBU), que no tardará en ponerse de manifiesto como un parche que sólo vale para cubrir parcialmente las necesidades básicas de la población, mientras se profundiza la privatización y desmantelamiento del estado del bienestar. A cambio de no lograr nada jugando a aprendiz de brujo, Iglesias pagará caro haber legitimado -por activa o por pasiva- una oleada identitaria que le va a pasar factura en las elecciones, debido a que el movimiento identitario catalán ha logrado despertar un nacionalismo español que parecía extinguido. Basta ver las imágenes de las manifestaciones en apoyo al Procés en el resto de España para ver un caracter claramente minoritario y con participantes favorables a las ideas identitarias portando banderas independentistas variadas, mientras el resto de la población se ha abstenido de participar.
No le falta razón a Puigdemont para justo antes del 1-O que han ganado. El movimiento nacionalista impulsado en Cataluña desde el Govern ha sido el instrumento perfecto para abrir la puerta a la renovación del R78 en torno a un eje identitario sin el menor contenido social; ha logrado transformar las manifestaciones de los indignados del 15-M que rechazaban la corrupción del Govern y la mafia del 3% en performances de adhesión identitarias sin el menor contenido reivindicativo de caracter social; ha logrado desactivar a Podemos, que como heredero del 15-M parecía estar predestinado a se su principal oponente y, lo más importante de todo, ha logrado eliminar del debate político la catastrófica pérdida de poder adquisitivo de la población (sobre todo la catalana) debido a los recortes tras la crisis financiera, facilitando la puesta en marcha de los que se aproximan. En resumen, el discurso identitario ha sido el perfecto instrumento para aplicar el instrumento más antiguo y eficaz del poder: divide y vencerás. Con razón reconocía públicamente el oligarca estadounidense Warret Buffet que "naturalmente hay una guerra de clases, y la mía está ganando". Y esta situación no cambiará mientras la izquierda no arroje a la basura la ideología burguesa de la "cuestión nacional", y convierta la cuestión social en el eje de su discurso.

Derecho a decidir, sí, pero en todo

Published on: viernes, 29 de septiembre de 2017 // , , ,

Por OCTAVIO ALBEROLA

Así de claro, el «derecho a decidir» de los pueblos es, debería ser, un derecho real e inalienable para que los «pueblos» puedan decidir lo que quieren ser y cómo quieren serlo. Pero también es o debería ser el derecho a decidir de cada uno de sus miembros, de todos los «ciudadanos», en todo lo que les (nos) concierne. El derecho a decidir debería ser un derecho que deberíamos poder ejercer todos y todas en todo momento; pero no es así, la existencia del Estado lo impide y solo lo permite ejercer cuando es él quien lo decide. Es decir: solo cuando y para lo que le conviene… Y eso es así y vale tanto para el Estado español como para el catalán, ése que quieren constituir los que reclaman el «derecho a decidir» solo para tal objetivo. Los explotados y dominados catalanes y españoles, como los de todo el mundo, deben, debemos luchar para poder ejercer ese derecho en todo momento y sobre todo lo que nos concierne; pues, solo luchando por conseguirlo, nuestra lucha —contra la explotación y la dominación de que somos objeto en Cataluña, España y en el mundo entero por las burguesías nacionales vinculadas mundialmente— será eficaz. 

Los explotados y dominados, seamos de donde seamos y estemos donde estemos, no debemos olvidar que el objetivo de nuestra lucha es poner fin a la explotación y la dominación de que somos objeto, y que, venga de donde venga, solo uniéndonos podremos ponerle fin. No debemos olvidar, pues, que la unión es necesaria para poder conseguirlo, y que por ello tampoco debemos olvidar lo que sucedió en el pasado, cada vez que los explotados y dominados se unieron a sus explotadores y dominadores para defender el mito de la patria común. No olvidar lo que entonces sucedió: que la Patria no era la misma para unos y otros, que la unión de los explotados y dominados con sus explotadores y dominadores solo sirvió y sirve para perpetuar la explotación y la dominación. No debemos olvidar esa lección de la historia: que la emancipación de los explotados y dominados solo puede ser la obra de ellos mismos. Que las clases existen y la lucha de clases continúa, aunque en esa guerra sea —por el momento— la clase explotadora la vencedora…

Y esto es lo que debemos considerar en el caso de la consulta que el gobierno burgués catalán está promoviendo para decidir la «independencia» de Cataluña con respecto a España; pues, más allá de lo anecdótico, salir de la Monarquía, la República catalana seguirá siendo tan capitalista neo-liberal como lo es la España monárquica. Una vez más, la verdadera cuestión, para los explotados y dominados, es no caer en la trampa en la que nos quieren hacer caer y encerrar las burguesías española y catalana. Pues es obvio que lo único que verdaderamente cuenta para ellas es la continuidad del sistema de explotación y dominación de los trabajadores y trabajadoras en el planeta. Este sistema que, además de acrecentar las desigualdades en el mundo, lo está volviendo cada vez más impropio para la vida.

Así pues de claro: libertad para decidir; pero sobre todo lo que nos concierne, no solo sobre lo que deciden y quieren los que mandan y nos explotan. Derecho a decidir, sí; pero, para todo, en todo momento y para todos y todas. Me sumo pues a esto que ha escrito la directora de cine catalana Isabel Coixet: «Este no es el momento de crear más fronteras, ni muros ni barreras. Este, quizás más que nunca en la historia, es el momento de tender puentes, de centrarnos en las cosas que tenemos en común, de solventar las diferencias y las injusticias con auténtica y genuina voluntad de diálogo, de enfrentarnos juntos, todos los europeos en un marco federal, sin distinciones de pasaportes, a los desafíos de un mundo descabezado, convulso, ardiente, complejo y terrible. Es el momento de dejar de estar absortos en nuestro ombligo y de elevar la vista más allá de los límites de lo que consideramos nuestro, más allá de nuestras banderas —por mucho que las amemos—, nuestros agravios —por muchos que tengamos—, nuestro pasado. Yo no poseo demasiadas certezas, pero he vivido lo bastante para saber que construir, sumar y amar siempre es infinitamente mejor que destruir, restar y odiar».

Yo tampoco poseo demasiadas certezas; pero he vivido lo bastante también para saber que solo se podrá construir un mundo de igualdad y libertad con los y las que no quieran explotar ni dominar.

(septiembre 2017)

No es oro todo lo que reluce: en el bando independentista catalán también hay fascistas

Published on: viernes, 22 de septiembre de 2017 // , ,
    Por Tommaso della Macchina

¿Españolista = fascista / Catalanista = izquerdista? No es todo tan sencillo como cree el nacionalismo. En la siguiente foto correspondiente a una de esas noches de protestas contra la represión del estado central contra los partidarios del referéndum se puede ver a un independentista catalán posando junto al coche de la Guardia Civil «tuneado» por los manifestantes. La foto fue difundida por La Vanguardia y apareció en casi todos los mass media:


¿Qué tiene de particular esta foto? Pues que el manifestante lleva una camiseta de Estat Catalá, que es un grupo fascista. Por si no se ve bien el logo, reproduzco una foto más clara de una camiseta con el mismo logo:


Aquí podemos ver el logo claramente de Estat Catalá, un casco nazi y un eslogan en la línea más casposa de la Legión Española. Por si alguien no lo sabe, esta organización tiene un largo historial de represión contra el movimiento obrero (en especial contra CNT y FAI) sobre el que se puede leer aquí. Pero lo peor de la imagen es que toda esa gente que simpatiza con ERC y las CUP conviven sin problemas al lado de este individuo con símbolos y eslóganes fascistas. El silencio de los medios centralistas es más explicable: con el sujeto en cuestión sólo tendrían una discusión sobre dónde colocar el alambre de espino de las fronteras nacionales pero nunca una bronca ideológica porque piensan parecido.

A continuación reproduzco propaganda de este grupo en la que difunden las mismas ideas racistas y anti-inmigración que difunden los fascistas y españolistas de Democracia Nacional o los ultras del Frente Nacional de Francia:


Señoras y señores de ERC y las CUP: apoyo su lucha por un referéndum de autodeterminación limpio y legal como el que se celebró por tres veces en Quebec y una en Escocia y si consiguen la anhelada independencia de Cataluña les deseo toda la suerte del mundo, porque con las ratas que se les han colado en la bodega del barco la van a necesitar.


"En recuerdo de Luis Andrés Bredlow", por Anselm Jappe

Published on: jueves, 14 de septiembre de 2017 // ,
Luis Bredlow ha muerto el 8 de septiembre de 2017 en un hospital de Terrassa, cerca de Barcelona, a la temprana edad de 59 años, a consecuencia de un cáncer contra el cual estaba luchando desde hacía seis meses. Con él se apaga un espíritu brillante y profundo que ha contribuido tanto a la crítica social como al estudio de la filosofía clásica y antigua.


Había nacido el 3 de agosto de 1958, con el nombre de pila de Lutz, en la ciudad alemana de Augsburgo, hijo único de padres de orígenes eslavos. Prosiguió luego sus estudios en Colonia, donde lo conocí en 1976. Influido por el ambiente pos-68, empezó desde muy joven a interesarse en el marxismo y el anarquismo, a la búsqueda tanto de una crítica social radical, alejada de los dogmas del izquierdismo dominante, como de una práctica radical de vida anti-burguesa. Ya entonces, su precocidad intelectual, su seriedad, su erudición y sus dotes para la escritura impresionaron incluso a personas de ideas muy diferentes a las suyas y a algunos de sus profesores. Con 18 años era capaz de escribir auténticos ensayos, pero también de vivir a la manera hippie en las playas de Grecia. Era una de las pocas personas que conocían en aquella época en Alemania las ideas situacionistas. Con dos o tres más (entre ellos, el futuro editor Klaus Bittermann), publicó, entre 1978 y 1981, la revista Ausschreitungen. El estilo brillante, aunque difícil; la elocuencia polémica, en particular contra toda la izquierda, incluida aquella que se tenía por más radical; las referencias a las «misteriosas» teorías situacionistas; el llamamiento a una subjetividad radical y la crítica de la militancia hacían de esta revista de escasa difusión un objeto, a mis ojos, fascinante, casi esotérico, e inquietante para mi buena conciencia de izquierdista de entonces. El estilo de comunicación más bien seco, también en el plano personal, típico de los pro-situs, me desconcertaba, pero era en verdad contrario al carácter de Luis: sin dejar de ser implacable en la exigencia de rigor intelectual, él era en general de una paciencia «socrática», siempre dispuesto a hablar con todo el mundo.

El hecho de tejer vínculos entre los miembros de una «corriente subversiva internacional» que él deseaba de todo corazón le aportó numerosos contactos en otros países. Dado que nunca le gustó Alemania (país que, de hecho, siempre aborreció), le hizo feliz ir estableciéndose poco a poco, a principios de los años ochenta, en Barcelona. Ya no abandonaría esta ciudad, que le gustaba mucho, sobre todo en sus aspectos populares, e hizo del español su lengua principal.

Por contra, cada vez viajaba menos.

En los primeros años, acentuó su ruptura con los modos de vida generalmente aceptados, elección que pagó con una cierta penuria material, pero sin interrumpir jamás sus lecturas, escritos y traducciones. Algunos años después, retomó sus estudios en las universidades de Barcelona, primero de sociología, luego de filosofía, manteniéndose con trabajos de traducción, sobre todo para la editorial Anagrama. Cada vez más apasionado por la filosofía clásica, terminó decantándose por la filosofía antigua. Gracias al griego que había aprendido en el instituto en Alemania, se especializó en el estudio de los presocráticos, en particular en Parménides (tema de su tesis doctoral) y en Gorgias. Aproximándose a la filología, publicó distintas ediciones críticas de sus obras y diversos ensayos en revistas especializadas, convirtiéndose en una autoridad en este terreno. Publicó asimismo la primera traducción moderna al español de las Vidas y opiniones de los filósofos ilustres de Diógenes Laercio, así como sendas introducciones al pensamiento de Platón y de Kant, que demuestran su creciente interés en la ontología y la metafísica. Notable fue también la revista cultural Mania, que fundó en 1995 con algunos compañeros de estudios y de la cual Luis era el principal promotor. En ella se publicaron tanto traducciones como artículos originales y se dio a conocer al público hispanohablante a autores importantes. Luis colaboró igualmente con la revista Archipiélago y otras, con artículos de crítica social, una crítica basada muchas veces en la observación, cargada de ironía, de la vida moderna. Algunos de estos artículos se reunieron en Ensayos de herejía, recopilatorio publicado por Julián Lacalle, de la editorial Pepitas, quien tiene previsto editar una nueva antología, más amplia, de sus escritos. No obstante, Luis seguía queriendo escribir una obra más extensa de crítica social, de la cual estos ensayos no son sino fragmentos: por desgracia, son todo lo que ha quedado de esa obra. Y es que en los últimos quince años su atención estaba cada vez más acaparada por sus estudios de filosofía y las exigencias de la enseñanza universitaria. Por más ajeno que fuera Luis a toda actitud académica y a todo interés por «hacer carrera», fue subiendo poco a poco peldaños en la Universidad de Barcelona y disfrutaba mucho dando sus clases, que preparaba minuciosamente. Dirigía, asimismo, varias tesis de doctorado.

También escribió poesía; en alemán en su juventud y luego, más ampliamente, en español, llegando a publicar dos poemarios.

Luis ha vivido los últimos veinte años con Felicidad Espinoza Soto, profesora de biología, quien le comunicaba su serenidad y suavizaba algunas asperezas de su carácter: Luis tenía mucho apego a su manera de vivir, que a menudo casaba bastante mal con las costumbres de sus contemporáneos. Era muy escéptico con respecto a las nuevas tecnologías e indiferente al confort material, pero exigente en cuanto a autonomía personal. Persona reticente hacia toda práctica «militante», y que no soportaba imposiciones externas, se sentía a gusto en su estudio, con sus inseparables pipas, sus termos de té y su gato, escribiendo a mano. No estudiaba únicamente filosofía griega, pero recordaba a un sabio presocrático o a Diógenes.

Una vida de estudio casi monacal que estaba, no obstante, atemperada por su afición a la buena mesa y al vino, por los largos paseos y por un gran sentido del humor: tenía ocurrencias inolvidables. Aun siendo de temperamento solitario, y rehuyendo toda mundanidad o vida social superficial, sabía darse de verdad a los amigos (entre ellos, Diego Camacho —Abel Paz—, cuyo Durruti había traducido al alemán). Para Luis fue muy importante la relación con Agustín García Calvo, gran conocedor del pensamiento antiguo, poeta y crítico del capitalismo, como el propio Luis, y cuya obra, marginada por la industria de la cultura y por el mundo académico, hizo mucho por dar a conocer, promoviendo la publicación de sus escritos en otros países. De todas las personas que conoció en vida, fue seguramente a la que más admiraba.

Pese a que ha sido, en mi humilde opinión, uno de los grandes espíritus de nuestra época, Bredlow es poco conocido por el gran público, e incluso por el público de la crítica social. Ello se debe, en primer lugar, al hecho de que nunca publicó un libro «de verdad», sino únicamente ensayos, muchas veces en pequeñas revistas. ¿Por qué no llegó a dar todo lo que podía? Primero, porque Luis, espíritu curioso y al mismo tiempo perfeccionista, era de los que piensan que hay que estudiar los temas a fondo antes de pronunciarse y de los que luego, indefectiblemente, consideran que aún no lo han estudiado lo suficiente. Así, había veces en que estudios ingentes (a los dieciséis años había compilado una cronología de la historia universal, con mapas, de un centenar de páginas) no llegaban a concretarse en un escrito terminado. A ello se sumaba lo variado de sus intereses, que, además de los campos ya mencionados, incluían igualmente la lógica y la matemática, la literatura y el estudio de las lenguas. Las traducciones alimenticias primero y las tareas universitarias después también le robaban mucho tiempo. Además, un saludable escepticismo le impedía adherirse con demasiada rotundidad a las teorías ya existentes. Atraído a lo largo de los años por el anarquismo, el marxismo crítico, las ideas situacionistas y postsituacionistas (se interesó mucho por la obra de Giorgio Cesarano, al que había traducido), Georges Bataille, la crítica del valor o la crítica anti-industrial, siempre mantenía su independencia. Ajeno a cualquier vanidad personal y a toda consideración de la actividad crítica como medio para imponerse, aunque fuera en ámbitos reducidos, renunció a promocionarse. Daba charlas de crítica social cuando alguien se lo proponía y discutía con entusiasmo, pero no buscaba una visibilidad personal. Pues sabía que «lo que de verdad razona no es el individuo, con sus creencias y sus intenciones, sino la razón misma, el lenguaje mismo»; y que es justamente «esa razón, esa lógica que es de todos porque está en el lenguaje mismo, la que se rebela una y otra vez contra la realidad y contra las ideas establecidas, sacando a la luz sus contradicciones y su falsedad constitutiva». Una realidad, toca recordar ahora, que sería poca cosa sin aquella «oposición fundamental, de la que derivan todas las otras: la de vida y muerte». Pero como Luis acertó a descubrir en su diálogo con la diosa de Parménides, «incluso esa oposición fundamental no es más que una convención de los mortales, pues en verdad todo lo que hay está vivo en mayor o menor grado. “No se puede no ser”: eso quiere decir también que nada ni nadie puede estar nunca muerto del todo».

La ayuda humanitaria como arma: MSF y el apoyo a los yihadistas "rebeldes" en Siria

Published on: jueves, 7 de septiembre de 2017 // , , , , ,
Ayudar a personas a sobrevivir catástrofes o guerras es el principal argumento de las ONGs para justificar su trabajo. Este objetivo, aparentemente noble, esconde intereses económicos y políticos [1], es completamente nefasto en la práctica para quienes se pretende ayudar [2], y además de tener un tufillo racista insoportable, es uno de los principales focos de corrupción en el llamado tercer mundo [3], dando lugar a la aparición de lo que puede denominarse mafia humanitaria [4]. En la práctica, la consecuencia de la llamada ayuda humanitaria es la aparición de relaciones de dependencia entre las víctimas de las catástrofes y quienes las pretenden ayudar. La prolongación del sufrimiento que da lugar a dicha dependencia es beneficiosa para las ONGs, dando un sentido a su existencia y garantizando su financiación (del 50% al 90% de las donaciones a ONGs se emplean en los gastos internos de dichas organizaciones); de esta forma, el sufrimiento de las personas es indispensable para la supervivencia de las ONGs, dando lugar a un distanciamiento hacia quienes pretenden ayudar, que a su vez provoca la aparición de abusos sistemáticos por parte de los "salvadores" [5].

Provocando una crisis humanitaria: el ejemplo de Homs

En Siria, los "rebeldes" respaldados por la OTAN se han dedicado desde el principio a destruir las infraestructuras gubernamentales; su objetivo era hundir el aparato estatal a través de un caos humanitario gigantesco, siguiendo la lógica de las llamadas Guerras de Cuarta Generación (4GW) [6]. Dentro de esa táctica la destrucción de las infraestructuras, las redes energéticas y de comunicaciones tienen una importancia mayor que los enfrentamientos directos con el estado, ya que si este es incapaz de cubrir -siquiera minimamente- las necesidades de sus ciudadanos, perderá su lealtad. También con este objetivo, los rebeldes han ocupado el casco viejo de las principales ciudades y llevado a cabo asesinatos selectivos, sembrando el terror y el caos.
El ex-Coronel de los EEUU James Steele, responsable de organizar escuadrones de la muerte en El Salvador en los 80 y en Irak tras la invasión de 2003
Lo ocurrido en la provincia de Homs, una provincia con dos millones de habitantes y con importantes minorías (cristianos, chiitas, etc), y cuya capital es una de las mayores ciudades de Siria, es un ejemplo de lo ocurrido en todo el país. A mediados de 2011, los "rebeldes" iniciaron una campaña de terror similar a las vividas en las peores épocas en Irak, que hoy se sabe fue provocada de manera consciente por las fuerzas de ocupación de los EEUU para impedir el surgimiento de una resistencia general contra la ocupación; según descubrieron recientemente la BBC y The Guardian, al mando de la operación estaba el ex-Coronel de los EEUU James Steele, antiguo responsable de organizar los escuadrones de la muerte en El Salvador, famosos por sus salvajadas [7]. En aquella época, el embajador de EEUU en Iraq era John Negroponte, antiguo embajador de EEUU en Honduras en 1981-85, donde se encargó de organizar los escuadrones de la muerte nicaragüenses (la Contra); Robert Ford, futuro embajador de Siria hasta la "revolución" de 2011, trabajó de 2004 a 2006 como "Political Officer" en la embajada de EEUU en Bagdad, mientras Negroponte supervisaba la creación de  los escuadrones de la muerte iraquíes [8].
La campaña de terror que desataron los rebeldes estaba perfectamente organizada, como puede comprobarse en lo sistemático de sus asesinatos en Homs a partir de septiembre de 2011: el día 25 asesinaron el doctor Hassan Eid, director de la unidad de cardiología del Hospital Nacional de Homs; el día 27 asesinaron a Nael al-Dakhil, decano de la facultad de químicas de la Universidad de Homs; el 29 asesinaron a Aws Abdel Karim Khalil, ingeniero en física nuclear y decano de la universidad de Homs; el 3 de octubre asesinaron a Mohammad al-Omar, profesor de historia en la Universidad de Homs, así como a Saria Hassoun, hijo de Ahmad Badreddin Hassoun, el gran muftí de Siria (la mayor autoridad de los musulmanes sunies sirios)...  [9]. Al mismo tiempo, los "rebeldes" ocupaban el casco histórico de la ciudad, llevando a cabo una limpieza étnica de las zonas habitadas por minorías no suníes; como pudo comprobar la ONU, sus salvajadas (limpieza étnica de cristianios y otras minorías, degollamientos públicos, etc) generaron una atmosfera de terror provocando la huida general de los 400.000 habitantes del centro de Homs (convertido en el Califato de Baba Amro) y de otras zonas de combates hacia la periferia, provocando una crisis humanitaria enorme; hoy día, el barrio de al-Waar ha pasado de 150.000 a 700.000 habitantes en poco tiempo [10].

El Doctor Hassan Eid, jefe de cardiología del Hospital de Homs, asesinado por los "rebeldes".

La ofensiva mediática de las ONGs en epoyo de los “rebeldes”

En medio de esta carnicería, los rebeldes pusieron especial énfasis para empeorar la situación de la población. A los ataques sistemáticos contra los trenes, la infraestructura energética y la red eléctrica [11] se unió la destrucción del sistema sanitario: en la provincia de Homs volaron por los aires uno de los mayores hospitales de Siria, en la ciudad de Qusayr, con enfermos y personal sanitario dentro, con la excusa de que también atendía a heridos del ejército [12]. No obstante, las ONGs nunca han criticado dichas salvajadas, pese a que son crimenes de guerra que violan la Convención de Ginebra, al estar claramente dirigidas a provocar el sufrimiento de la población: "ya no tenemos suficiente gas de calefacción para los meses de invierno. Ahora la situación va a empeorar" [13]. En lugar de ello, MSF publicó poco después un informe acusando al gobierno de utilizar el sistema sanitario para combatir la rebelión y sus partidarios entre la población (!), informe que no cumple los mínimos requisitos para ser considerado veraz: sus fuentes de información son anónimas (o de la oposición), y no intentó confirmarlas -o refutarlas- sobre el terreno [14].
Meses después, durante una ofensiva "rebelde", MSF y los medios de comunicación occidentales lanzaron una nueva campaña contra el gobierno, acusándole de torturar "rebeldes" en los hospitales, difundiéndo un video sobre supuestas torturas a los detenidos en el hospital militar de Homs [15]. Nada más emitirse, la Alta Comisaria de la ONU para Derechos Humanos, Navi Pillai, lo utilizó para defender un informe de su departamento (que Rusia denunció por partidista [16]) que acusaba al gobierno sirio de la mayoría de las violaciones de los derechos humanos. Pillai ha trabajado previamente en los tribunales internacionales creados para juzgar el genocidio de Ruanda y los crimenes de guerra en Yugoslavia, tribunales creados por occidente para encarcelar a sus oponentes; además, un forense del Tribunal Penal Internacional defiendió la veracidad del video, pero no tardó en comprobarse que era una burda falsificación [17].
Video de los "rebeldes" mostrando la voladura del hospital de Qusayr,con enfermos y personal sanitario dentro.
Pero más grave que las acusaciones de MSF y la Cruz Roja han sido sus omisiones, o verdades a medias: los rebeldes nunca son culpables de nada; de hecho, solo nos hemos enterado de las gravísimas violaciones de los derechos humanos (canibalismo incluido) por los rebeldes gracias a su exibicionismo y a YouTube, ya que las ONGs nunca han levantado la voz para denunciarles. Y es lógico que así sea, ya que si se supiese lo estrecho que son los lazos de las ONGs con los fundamentalistas en Siria se desataría una (merecida) ola de indignación. Un ejemplo es su colaboración en el frente: MSF defiende, orgullosa, el tener cinco hospitales en territorio rebelde, camuflados para que el gobierno no los localice [18], lo que no les ha impedido protestar cuando uno de esos hospitales ha sido alcanzado en un bombardeo [19]. Lo que MSF no dice es que esos hospitales no son para la población civil, sino que están levantados cerca del frente, para los heridos en combate [20]; de hecho, los civiles tienen prohibido usarlos [21]. Así, MSF colabora de manera indirecta pero fundamental en el esfuerzo de guerra y la logística de los ""rebeldes", igual que Israel, que además de apoyar militarmente a los "rebeldes" también ha levantado un hospital para ellos en los Altos del Golán [22], y ha declarado preferir una Siria fundamentalista [23]. Es necesario destacar que MSF normalmente actua con el consentimiento de los gobiernos, con dos o tres excepciones a lo largo de su historia; "casualmente", uno de esos casos fue Afganistán, donde MSF junto a Bernard-Henry Levy y otros intelectuales de salón apoyaron a guerrillas fundamentalistas creadas y financiadas por occidente, curas y terratenientes, en contra de un gobierno secular.
El hospital de campaña levantado por el ejército de Israel para curar a los fundamentalistas.

Las ONGs, parte del aparato propagandístico de los “rebeldes”

Más grave aún que el difundir mentiras es la participación activa de las ONGs en el suministro de los rebeldes. El control de los suministros es esencial para ganarse el apoyo de la población, por ello destruyen ellos las redes de suministro del gobierno. Según testimonios recogidos por la periodista Silvia Cattori en la provincia de Homs, la Cruz Roja ha entregado suministros a los islamistas que ocuparon Qusayr, y no a los civiles [24]. En Aleppo, cuando el Frente Al-Nusrah (afiliado a Al Qaeda, calificado por EEUU de organización terrorista y con un amplio historial de crimenes contra los civiles) logró hacerse en noviembre de 2012 con el control de los depósitos de harina gubernamentales, provocó un alza inmediata de los precios, lo se convirtió en un motivo de protesta contra ellos, que fueron acusados de corrupción [25]. La situación se logró superar gracias a la intervención de EEUU, que de manera discreta se encargó de suministrar harina a Al-Nusrah a través de USAID, según ha informado el Washington Post [26]; de esta forma, el gobierno de los EEUU colabora con una organización que considera terrorista y que, además, afirma formar parte de Al-Qaeda...

No solo EE.UU. ha decidido apoyar a los ´"rebeldes". MSF ha llegado incluso a pedir publicamente que se ignore el veto de Rusia en la ONU y se lance una intervención "humanitaria". El Dr. Berés, uno de los fundadores de MSF, pide "intervenir sin la luz verde de la ONU... o al menos, habría que armar seriamente (a los rebeldes)". Lo interesante de estas declaraciones es que Berét conoce bien a los rebeldes: meses más tarde, tras volver de Aleppo, Berés afirmó que la inmensa mayoría de los combatientes eran islamistas fundamentalistas, siendo extranjeros la mayor parte de ellos: "algunos eran franceses y completamente fanáticos sobre el futuro"... [27]. Esto no ha impedido que, a día de hoy, Berés (y MSF) sigan apoyando a los fundamentalistas...
Al-Nusra (Al-Qaeda) repartiendo pan en Aleppo, gracias a la ayuda de la USAID norteamericana.

NOTAS

  POLMAN, Linda (2008): "Die Mitleidsindustrie. Hinter den Kulissen internationaler Hilfsorganisationen"; HANCOCK, Graham (1989): "Lords of Poverty. The power, Prestige, and Corruption of the International Aid Business". La crítica hacia los paises occidentales no es tolerada, dando lugar incluso a la censura previa de publicaciones de las organizaciones humanitarias de la ONU, como el UNHCR: "En 1988... el Alto Comisionado para Refugiados, Jean-Pierre Hocke, ordenó la destrucción de todos los ejemplares de un número de la revista mensual de la agencia, con un coste de 50.000 dólares. Esto se hizo porque el número en cuestión era profundamente crítico con los procedimientos de asilo para refugiados de Alemania occidental y con las condiciones de vida en tres centros de recepción de refugiados en la república federal. El gobierno de Alemania occidental proporciona el 10% del presupuesto anual de UNHCR y por ello el comisionado consideraba que debía estar por encima de cualquier critica." (Hancock, p.103); The Guardian, 08.01.1988. 
 2  Ruanda es un perfecto ejemplo del papel nefasto de las ONGs: antes del genocidio que tuvo lugar en 1994, las ONGs apoyaron el sistema del apartheid contra los llamados tutsis, organizado con el apoyo de Francia y la Iglesia Católica, a cambio de participar en el gigantesco presupuesto para ayuda al desarrollo del país, nada menos que un 11% del PNB; UVIN, Peter (1998): "Aiding Violence: The Development Enterprise in Rwanda". Tras el genocidio ruandés, las mismas ONGs apoyaron la creación de gigantescos campos de refugiados en el antiguo Zaire (como el de Goma), oponiendose firmemente a su disolución, a pesar de que dichos campos estaban controlados por los responsables del genocidio, que utilizaban como rehenes a los refugiados de dichos campos; los campos servían además como bases para una guerrilla de corte genocida, que intentaba reconquistar el país. Cuando finalmente el ejército ruandés intervino militarmente, poniendo en marcha el regreso de los ruandeses a su país y desmantelando el aparato militar de los genocidas, las ONGs acusaron al ejército ruandés... de genocidio; GOUREVITCH, Philip (1998): "We wish to inform you that we will be killed with our families"; GOUTEUX, Jean-Paul (2006): "Apología de la balsfemia. El peligro de creer"; Amor y Rabia, Nros. 2 y 18; Sobre las ONGs y los campos de refugiados: "Rapport de l'Organisation de l'unité africaine (OUA) sur le génocide au Rwanda", Capítulo 19.
  El Mundo (05.03.2006), suplemento Crónica Nro. 540: "Permitanme que acuse a varias ONG".
  Este tema será tratado de manera monográfica en un próximo número de Amor y Rabia.
  Valga como muestra el caso de la ONU y sus organizaciones, como ACNUR: FRATTINI, Eric (2011): "ONU. Historia de una corrupción". Un análisis del proceso de alienación puede encontrarse en MARGOLIS, Eric (17.03.2012): "All colonial wars are alike".
  WIKIPEDIA, "Fourth Generation Warfare" (http://en.wikipedia.org/wiki/fourth_generation_warfare).
  KELLY, Kieran (18.03.2013): "The Guardian's Death Squad Documentary May Shock and Disturb, But the is Far Worse" (http://www.brussellstribunal.org/article_view.asp?id=841). Inglaterra también hizo lo mismo en su zona: Michael Keefer/Global Research (25.09.2005): "Were British Special Forces Planting Bombs in Basra?" (http://www.globalresearch.ca/were-british-special-forces-planting-bombs-in-basra/994).
  Wayne Madsen (09.2011): "U.S. Ambassador to Syria in charge of recruiting Arab/Muslim death squads" (http://www.infowars.com/u-s-ambassador-to-syria-in-charge-of-recruiting-arabmuslim-death-sqads/).  
  "Quizás la faceta más dramática de la lucha es una serie de asesinatos la pasada semana que ha acabado con la vida de cerca de una docena de profesores, doctores y delatores en un paroxismo de violencia que imita las vendettas sectarias que continuan dominando Iraq. A diferencia de los primeros días del alzamiento... el miedo está empezando a cambiar de dirección, mientras los insurgentes matan partidarios del gobierno y delatores... Uno de los asesinados fué el Dr. Hassan Eid, jefe de la cirugía torácica en el Hospital Nacional... fue disparado en la cabeza en frente de su casa cuando iba a trabajar" New York Times (11.10.2011): "Key Syrian City Takes On the Tone of a Civil War".
 10  "La población vive en una atmósfera envenenada por miedo de un tipo que no había visto desde bagdad en los peores momentos de la guerra civil sectaria de 2006-7". Patrick Coburn/The Independent (28.06.2013): "Return to Homs. An Atmosphere Poisoned By Fear". Publico (07.03.2012): "La responsable de la ONU se encuentra un barrio de Homs totalmente vacio".
 11  A mediados de 2011, provocaron el descarrilamiento de trenes de pasajeros en las proximidades de Homs [Al Arabiya (24.07.2011): "Syrian Train Derailed"] y destruyeron repetidamente el gaseoducto que atraviesa la ciudad ["Es el cuarto ataque contra el oleoducto de Homs desde el inicio del levantamiento...", Der Spiegel (03.01.2012): "Gas-Pipeline in der Provinz Homs explotiert"], por poner tan sólo dos ejemplos. También han sembrado el terror entre los empleados de la infraestructura civil mediante masacres, como la ocurrida el 7 de abril de 2012 contra 16 trabajadores de la compañia eléctrica siria, en Jandar, a 30 kilómetros al sur de Homs; incluso en OSDH, favorable a los "rebeldes" les ha imputado la autoría en dicha masacre (Algérie1 (07.08.2012): "16 Syriens massacrés par les rebelles islamistes à Homs".
 13  France24 (08.12.2012): "Pipeline explosion in Homs: 'This is collective punishment' ". Naturalmente, la televisión francesa acusa al gobierno de los atentados (!).
 14  Amnesty International (25.10.2011): "Health Crisis: Syrian Government Targets the Wounded and Health Workers". Franklin Lamb/Al-Manar (29.10.2011): "Confusing Syria with Libya? Fact checking AI’s 'hospitals investigation' ". Ver Nota 64, p.19.
 17  Marinella Correggia/Global Research (14.03.2012): "'The Most damning Video on Syria' is a Fake". Wikipedia, "Navi Pillay".
 18  Deutsche Welle (06.06.2013): "Targeted attacks on medical services in Syria".
 19  SKY News (27.05.2013): "Syria: British Doctor Killed In Hospital Attack".
 20  La importancia de MSF para los rebeldes es enorme: desde Junio de 2012 a Junio de 2013 han tratado  a 34.700 pacientes. MSF (06.2013): "Syrian Crisis Appeal".
 22  Haaretz (28.03.2013): "Israel operating field hospital along border with Syria"; una granada en el bolsillo de un paciente provocó un desalojo: The Times of Israel (06.06.2013): "Grenade found in pocket of Syrian hospitalized in Israel".
 24  "el 9 de Mayo, vi un convoy de la Cruz Roja... pregunté al conductor del convoy si necesitaban un intérprete... estaba encantado cuando me enteré de que ese convoy... iban a entregar suministros a los residentes de Qusair. Hoy a través de alguien que venía de Qusair me he enterado de que, para mi sorpresa, el convoy de la Cruz Roja ha descargado sus suministros directamente donde esas bandas nos atacan con sus armas" Silvia Cattori (09.02.2012): "Testimonio de un ciudadano sirio desde la ciudad de Homs"
 25  New York Times (18.12.2012): "Rubble and Despair of War Redefine Syria Jewel"; Phillip Smyth/Middle East Voices (23.01.2013): "Syria’s Hunger Games"; Justin Vela/The National (13.02.2013): "Syria's Al Qaeda-linked militants win hearts by providing food". Curiosamente, desde el verano la prensa occidental acusaba al gobierno de bombardear panaderías [ver pag. 10], siguiendo el modelo libio de acusar al gobierno de los crimenes "rebeldes". Vease Human Rights Watch (30.08.2012): "Syria: Government Attacking Bread Lines".
 26  The Washington Post (14.04.2013): "U.S. feeds Syrians, but secretly".

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